Sesión de embarazo en los acantilados – Getxo
Encontrar un estilo personal a la hora de fotografiar y presentar tu trabajo no siempre nace en las primeras sesiones. Es cuestión de años de trabajo y experiencia.
Una de las cosas más importantes que hemos aprendido esta última década como fotógrafos de embarazo en Getxo, es que más allá de la estética de las fotos, de la luz, de los encuadres, incluso de los colores… estáis vosotros. Cada pareja, cada familia, tenéis una personalidad. Transmitís a través de vuestros gestos. De vuestra forma de miraros entre vosotros. De vuestro lenguaje. Conectáis con el entorno de una manera diferente.
Nuestro trabajo cuando nos contratáis, no es llevaros a nuestro terreno y guiaros para conseguir la foto que nosotros queremos o tenemos en mente. Pero sí es observaros, y entender qué funciona y qué no con cada uno de vosotros.
Podemos tener mil poses en mente. Cientos de ideas de cómo queremos que sea esa sesión. Pero hemos aprendido a trabajar con vosotros sin unas expectativas antes de la sesión de embarazo.
Lo que queremos es que os sintáis acompañados y seguros. Que no lleguéis a ese extremo en el que digáis “Ostras, qué vergüenza me está dando esto, no sé ni lo que tengo que hacer“. Porque ese no es el punto. No queremos que esto sea un esfuerzo, si no que lo veáis como una experiencia, un plan chulo de tarde con vuestras parejas, en las que seáis vosotros mismos. Y nosotros simplemente vamos a plasmar lo que está pasando.
Y todo ello sin dejar de estar junto a vosotros, guiándoos y acompañándoos.
Y por ello, a pesar de toda esa larga lista de cosas estéticas que forma parte de una fotografía, lo que queremos es captar vuestro momento tal y como vosotros sois y como lo queréis contar. Y para ello, solo os vamos a dejaros ser, os vamos a ayudar a escribir ese guión, pero al final, lo que quedarán serán unas fotos en las que os veáis representados vosotros.
La sesión de embarazo Yazmina y Mikel en los acantilados de Getxo
Ellos son nuestros protagonistas de la entrada de blog de hoy. Tenían claro que la sesión sería en los acantilados, y el día, sinceramente, salió precioso. Tuvimos una luz muy muy suave, de esas de finales de invierno en la que la bruma sube por las paredes del acantilado y filtra la luz del sol de una forma mágica.
Ellos no querían poses raras, y no tuvieron que decírnoslo.
Ellos no querían retoques demasiado estridentes, y en ningún momento nos lo pidieron.
Pero lo supimos nada más verlos y hablar un ratito con ellos. Hay gente sencilla que te transmite esa sencillez con su manera de hablar, de vestir, de mirar. Y con ellos fue muy fácil. Creo que una de las cosas más guay de dedicarnos a observar y fotografiar a las personas, es que aprendemos a captaros rápidamente y saber cuáles son vuestras necesidades casi sin preguntaros.
Tras terminar la sesión, y entregarles el trabajo, sus palabras fueron literalmente:
Buenos días !!!Tenemos que deciros que estamos súper contentos con la sesión y con vuestro cariño, cercanía y profesionalidad. Nos habéis regalado unos recuerdos preciosos que nunca vamos a olvidar. Deseando estamos de la siguiente sesión pero ya con nuestra pequeña. Muchas gracias por todo, de verdad.
Yazmina y Mikel
Si vosotros también estáis esperando un bebé, o quieres hacerle un regalo a tu pareja, o a ti misma. Si quieres tener el recuerdo de este momento tan especial a través de una sesión de embarazo en los acantilados. En el bosque, en el campo… donde quieras (porque el País Vasco, para qué mentirlos, es lo más!): Escríbenos 2-3 meses antes de dar a luz para que podamos hacerte un hueco en nuestra agenda.










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